En profundidad: La energía nuclear
ENERGIA 23/04/2006
La
mesa de diálogo sobre la energía nuclear, p2
Almacén centralizado,
p3
20 años de Chernobil, p4
El cierre de Zorita,
p5
Conclusiones, p6
Ya
ha ocurrido: el debate nuclear se ha reabierto. Hasta hace poco parecía claro
que el futuro de la energía nuclear en España era el cierre más o menos
paulatino de las centrales; las declaraciones pronucleares
se producían sólo en el seno de la industria nuclear. Pero, bruscamente,
llegamos a un momento en el que hay sectores sociales y políticos que piden que
esta situación se revierta y se estudie la posible contribución futura de la
energía nuclear a la cesta energética.
El
combate contra el cambio climático es el principal argumento de la industria
nuclear y de aquéllos que claman por la extensión de esta energía. Sobre la
base de que las centrales nucleares no emiten CO2 en su funcionamiento
cotidiano -aunque sí en su ciclo global que incluye la construcción de las
centrales, la minería del uranio, su transporte, el tratamiento de los
residuos...-, tratan de impulsar la construcción de nuevas plantas o el mantenimiento
de las que funcionan en la actualidad para satisfacer la desbocada demanda de
energía que estamos sufriendo en nuestro país.
Es
cierto que resulta imprescindible sustituir los combustibles fósiles por otro
tipo de energía, pero las centrales nucleares tienen tales problemas que hacen
desaconsejable la opción por esta fuente de energía. En esta situación, la
apuesta por la contención de la demanda, mediante medidas de ahorro y
eficiencia, y la extensión al máximo de las renovables a corto plazo, son
estrategias imprescindibles para la lucha eficaz contra el cambio climático y
que posibilitan el prescindir de la energía nuclear.
En
el año 2006 concurren varios importantes sucesos que van a marcar la actualidad
ambiental y van a poner el debate sobre la energía nuclear aún más en el
candelero. Los antinucleares debemos jugar un papel clave mediante el uso de
argumentos sólidos y rigurosos. Por supuesto, los representantes de la
industria nuclear pugnan porque se tenga en cuenta esta fuente de energía como
opción futura, pero también, y en contra de las funciones que tiene atribuidas,
la propia Presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) lo ha hecho en
varias ocasiones, así como algunas voces de la derecha. Más sorprendentes han
sido las voces que parten del mundo de la social-democracia europea expresando
la necesidad de retomar este debate, como han declarado Joaquín Almunia o Tony Blair.